Breaking News

Alineación del Capital Humano con la estrategia de la organización

La pandemia de Covid-19 es considerada la peor crisis desde la Segunda Guerra Mundial.

La pandemia de Covid-19 es considerada la peor crisis desde la Segunda Guerra Mundial. Sectores enteros de la economía se han paralizado debido al cierre de fronteras y a la interrupción recomendada u obligatoria de la concentración de personas en lugares de trabajo. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que, además de su impacto a corto plazo, el periodo de crisis económica que persistirá tras el fin de la pandemia resultará en un aumento considerable del desempleo y subempleo a nivel mundial.

La coyuntura actual de la crisis sanitaria plantea como nunca el reto para las empresas y sus directivos para enfocar y alinear a su talento con la estrategia del negocio, cuidando que los comportamientos vayan acordes con la cultura y filosofía organizacional. Cuando hablamos de alinear al capital humano, nos referimos a las acciones realizadas por la organización para vincular los esfuerzos individuales, de cada uno de los colaboradores, con las metas estratégicas de la empresa, así como asegurar que el comportamiento de cada persona sea congruente con la escala de valores que conforman la filosofía y la cultura organizacionales, de modo que el análisis puede realizarse desde distintas perspectivas.

Alineación con la estrategia: cumplimiento de los objetivos

En primer lugar, está la necesidad, por parte de la empresa, de asegurarse de que las personas enfoquen sus esfuerzos en alcanzar las metas que les han sido asignadas en aras de cumplir con la estrategia definida por la alta dirección. En este nivel, la preocupación fundamental de los líderes se centra en dejar claro qué es lo que esperan de sus colaboradores y de asegurarse que ellos realmente alcancen los objetivos y resultados esperados.

En la presente crisis sanitaria esto ha implicado por parte de los líderes buscar dar claridad de los objetivos de la empresa en un entorno de alta incertidumbre y en muchos casos con trabajo remoto, mediante el promover un mayor número de espacios de comunicación con sus colaboradores. Además, los líderes deberán buscar dar claridad del comportamiento de su industria, las metas esperadas y el nivel de avance de las mismas. Igualmente, los líderes deberán brindar una retroalimentación continua del nivel de desempeño de cada uno de sus colaboradores.

Alineación con la cultura: consolidación del proceso

Mientras que el primer nivel de alineación se centra en el cumplimiento de las metas, este segundo se centra en el “cómo” se realiza el trabajo para lograr que los comportamientos de cada individuo estén de acuerdo con la cultura y la filosofía organizacional; ello implica que los líderes busquen que sus colaboradores cuenten con las capacidades o competencias (conocimientos, habilidades, aptitudes y actitudes) que requieren para realizar de forma exitosa su labor.

La crisis sanitaria ha cambiado, en muchos casos radicalmente, la forma en que trabajamos e interactuamos, pasando de modelo presencial al virtual o remoto. Esto ha implicado grandes esfuerzos por parte de las empresas y sus líderes para promover nuevas competencias en sus colaboradores para responder a los ajustes del modelo de negocio ante la nueva normalidad.

Alineación con la cultura: comprometiendo al talento

Ya que hemos logrado que los colaboradores se enfoquen en el alcance de sus metas cumpliendo con los requisitos establecidos en el perfil del puesto, aún existe un último nivel de alineación con el que se puede trabajar. Este se refiere a que las razones o motivaciones por las que el individuo decide hacer el trabajo respondan a la misión (propósito), visión y valores organizacionales. En este nivel de alineación, los líderes deben vincular los valores e intereses de sus colaboradores con la filosofía y cultura de la organización.

Este posiblemente ha sido en nuestros días el nivel de alineación más difícil de alcanzar, ya que como respuesta de la crisis sanitaria muchas empresas se han visto en la necesidad de tomar decisiones que van en detrimento de los beneficios de los colaboradores (eliminación de beneficios, reducciones de sueldo e incluso desvinculación de colaboradores). Para lograr este nivel de alineación, los líderes deberán mostrar un comportamiento ejemplar y congruente con la cultura organizacional, así como evaluar en sus colaboradores la vivencia de los valores organizacionales aun a pesar de los grandes retos que enfrentan ante la crisis sanitaria.

En tiempos de crisis, es común que los líderes relajen la vivencia y cumplimiento de los valores organizacionales con el fin de asegurar resultados en el corto plazo. Esta situación pone en riesgo a mediano y largo plazo la identidad y propósito de la organización.

Fuente

Antonio Sancho y Maldonado, Profesor del área de Dirección de Personal de IPADE Business School.*

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *