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Bitso, una explosión sin precedentes

iete años después de haber comenzado su recorrido, la fintech mexicana Bitso vivió un 2020 de ensueño, gracias, entre otras cosas, al desarrollo tan grande que tuvieron las criptomonedas durante la pandemia.

A finales de enero pasado, el multimillonario estadounidense Ray Dalio publicó en sus redes sociales un artículo con su opinión sobre uno de los temas que más miradas había levantado en el mundo durante los últimos meses: el desarrollo de las Bitcoins.

En un texto titulado “What I Think of Bitcoin”, el famoso inversionista, quien ha sido codirector de Bridgewater Associates, considerado el principal fondo de coberturas del mundo, explicó, desde su primer párrafo, la percepción que hoy tiene, luego de haber analizado su recorrido, sobre esta famosa criptomoneda.

“Creo que el Bitcoin es una invención increíble. Haber creado un nuevo tipo de dinero a través de un sistema que está programado en una computadora y que ha funcionado durante unos 10 años y está ganando popularidad rápidamente como moneda y depósito de riqueza, es un logro asombroso”, explicó.

Fue así como Ray Dalio se sumó, finalmente, a un grupo cada vez más amplio de personajes, como el también multimillonario, emprendedor y fundador de Tesla y Space X, Elon Musk, que, en tiempos recientes, han decidido pronunciarse en cuanto al avance de las monedas virtuales.

Para nadie pasó inadvertido el enorme desarrollo que tuvieron estas divisas tecnológicas a lo largo de 2020, periodo en el cual el Bitcoin, una de las principales “criptos” del mundo, junto al Ethereum, el Polkadot y la Dogecoin, por mencionar algunas, pasó de los 5,000 a los casi 28,000 dólares.

Podía suponerse entonces que el valor de la moneda había tocado ya su techo; sin embargo, no hubo nada más alejado de la realidad, básicamente porque apenas un par de meses después, el 16 de febrero, la moneda volvió a escalar, hasta alcanzar los 50,000 dólares por unidad.

Se trató de un nuevo máximo que generó todo tipo de sentimientos de emoción entre las personas del mundo involucradas en este ecosistema, entre ellas un mexicano que, desde 2013, está metido al 100% en el mundo de las criptomonedas.

LA ERA DE LA MAGIA

La primera vez que Pablo González tuvo contacto con el Bitcoin trabajaba en Canadá, en el equipo creativo de la película de ciencia ficción El juego de Ender, cinta dirigida y escrita por el director Gavin Hood, protagonizada por los actores Asa Butterfield y Harrison Ford.

Su trabajo consistía en evaluar la mejor manera de acoplar la tecnología actual a la producción, con el objetivo de poder dar un halo de realidad a la película, que le permitiera a la audiencia sentir más cercana la historia.

Fue así como Pablo conoció las criptomonedas, y empezó a estudiarlas con la intención de integrarlas en el trabajo fílmico que se encontraba realizando. Sin embargo, la historia entre ambos, Bitcoin y humano, terminó por ir mucho más lejos.

Básicamente, esto pasó porque Pablo acabó por enamorarse de las capacidades de la divisa virtual, al grado de empezar a promoverla entre sus propios amigos.

“Desde el momento en que la conocí, me obsesioné con ella, porque me di cuenta de que podía ser un parteaguas para lo que sabíamos sobre el dinero hasta ese momento. Inclusive, te podría decir que, la primera vez que usé Bitcoin (para mandarle dinero a un amigo) sentí verdadera magia”, explica González, en entrevista con Forbes México.

Esa misma pasión acabó por contagiar a Ben Peters, uno de sus mejores amigos y con quien se propuso llevar este gusto más allá de un mero sentimiento.

Fue así como, juntos, el 7 de abril de 2014 fundaron Bitso, una startup que inicialmente pretendía ser un servicio para facilitar el envío de remesas y que, posteriormente, acabó por convertirse en el primer Exchange mexicano de criptomonedas.

“Ben y yo trabajamos 16 horas diarias, durante seis meses, para poder abrir la compañía, y ni siquiera sabíamos cómo nos iba a ir, porque el entendimiento que había sobre las criptomonedas en aquel entonces era muy diferente al que existe hoy. Antes, todos estos términos eran raros para la gente, que siempre acababa por preguntarnos: ‘¿Qué es eso?’”, comenta.

Sin embargo, a pesar de la nula idea que había de las monedas virtuales en México, Pablo González se sintió feliz luego de que, apenas unas cuantas horas después de haber lanzado el proyecto, 200 personas ya se habían registrado en la plataforma.

“Yo estaba muy seguro de que las criptomonedas eran una oportunidad muy importante para que Latinoamérica pudiera mejorar sus servicios, porque sabía que, con ellas, podíamos empoderar a las personas, quitar la fricción tradicional existente y generar mayor transparencia”, dice el emprendedor.

EL BOOM DE 2020

Siete años después de que González y Peters comenzaran este recorrido, Bitso, nombre que nació de la unión de las palabras Bitcoin y Peso, es hoy una compañía muy diferente a la que iniciaron en 2014.

Y es que la startup hoy no es operada únicamente por ellos dos, sino que tiene en sus filas a alrededor de 225 personas colaborando, de 25 nacionalidades diferentes, y 1.5 millones de usuarios registrados en su plataforma, además de que ha logrado levantar, a lo largo de este recorrido, poco más de 82 millones de dólares (mdd) en inversiones para empujar su crecimiento.

“En abril cumpliremos siete años de estar operando y estamos profundamente contentos con lo logrado y con la dirección que tenemos, porque es cierto que, en su momento, empezamos empujando una tecnología de la que se tenía muy poco conocimiento, pero hoy en día ya somos la primera y única plataforma de criptomonedas que trabaja de la mano con regulaciones”, comenta Daniel Vogel, director general de Bitso.

A pesar de que cada periodo que ha vivido la compañía ha sido crucial para su consolidación, la realidad es que el verdadero año de la explosión para el Exchange llegó apenas el pasado 2020, en medio de la más severa pandemia que ha afectado al mundo en los últimos 100 años.

“El crecimiento que vivimos el año pasado fue desatado por lo que pasó con Covid-19, crisis que generó para nosotros un crecimiento muy grande; esto, básicamente porque sucedieron dos cosas: la primera, que hubo una percepción en muchas personas de que el dólar se podía llegar a depreciar, por lo que voltearon a ver a las criptomonedas como opción; y, la segunda, que la gente empezó a ver al Bitcoin como una reserva de valor”, explica.

Toda esta situación llevó a la compañía a ver cómo, en apenas unos meses, creció considerablemente el interés en las monedas, no sólo de grandes consumidores, sino también de medianos y pequeños.

“Durante este tiempo, lo que observamos fueron patrones de interés que nunca habíamos visto antes, una furia muy silenciosa que se fue desarrollando por las ‘criptos’ y que culminó con los precios máximos, que hoy ya todos conocemos. Además está Elon Musk, que tuitea todo el tiempo sobre el tema”, relata Vogel.

Este hecho generó datos importantes en torno a Bitso. Y es que, tan sólo entre el tercer y cuarto trimestre del año pasado, la compañía incrementó hasta en un 85% su volumen de capital en transacciones en la plataforma.

Asimismo, la cantidad de usuarios diarios de la compañía pasó de 105,000 clientes en diciembre, con 2,400 simultáneos en su mayor pico, a 406,000 en enero, con hasta 20,000 conectados al mismo tiempo, lo que significó un alza de casi un 400%.

“Esta etapa para nosotros ha sido lo más divertido y lo más difícil al mismo tiempo, primero, porque estamos viendo una valoración muy importante a lo que estamos haciendo, pero por otro lado pues es también difícil porque de un día para otro tu volumen de trabajo crece hasta 10 veces”, comenta el director general de Bitso.

A este trabajo de la compañía se le suma el hecho de que, justamente hace un año, la empresa decidió comenzar con su proceso de expansión regional, abriendo operaciones en Argentina, país del que se adueñaron rápidamente, de acuerdo con Pablo González, del 75% del mercado.

UN PRODUCTO INCLUSO PARA MAMÁ

La compañía tiene previsto continuar, durante el año en curso, con este mismo proceso de expansión, teniendo ahora bajo su mira a Brasil, un país que ya desde hace tiempo llama su atención y para el cual han empezado a trabajar.

“Estamos comenzando una operación en Brasil, con un número muy pequeño de clientes institucionales, pero muy pronto ya estaremos haciendo el lanzamiento oficial allá. Nuestra meta es llegar a ser el jugador más importante de aquel país cuando termine este año”, afirma González.

Pero la compañía no planea desatender su trabajo y desarrollo en México, territorio en el que, adelanta Daniel Vogel, continuarán creciendo con apoyo de nuevos productos, dos en particular, que darán a conocer hacia mediados del año y que estarán orientados a un camino concreto: hacer que cualquier persona pueda entenderlos y usarlos.

“Yo te diría que estos productos que estamos planeando lanzar van a ser mucho más amplios de lo que tenemos hoy; son productos que incorporarán toda la tecnología disponible hasta hoy respecto a las criptomonedas, y que hasta mi mamá va a saber utilizar”, advierte.

Suena bien, pero llegar a este punto no se ve nada sencillo; sin embargo, tanto Vogel como González coinciden en un mismo objetivo: la misión de la compañía a futuro es no ser únicamente un Exchange, como lo han sido hasta hoy, sino convertirse en un proveedor de servicios financieros que sea capaz de cambiar, con apoyo de las “criptos”, la vida cada persona de Latinoamérica.

Fuente: Forbes