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Bolsonaro visitó por primera vez las comunidades indígenas del Amazonas e inauguró un puente para integrarlos mejor al país

En la ciudad de São Gabriel da Cachoeira, Bolsonaro dialogó con los indígenas de la tribu yanomami, donde entablaron el primer acercamiento en la inauguración de un puente que conectará al municipio con sus tierras.

El presidente Jair Bolsonaro visitó São Gabriel da Cachoeira, este jueves 27, para la inauguración de un puente de 18 metros de largo en la ciudad que conectará el municipio con las comunidades indígenas de la zona, en el KM 91 de la BR-307.

Bolsonaro caminó por las calles de la ciudad, abrazándose con miles de cachoeirenses y sacándose fotos, una situación inusual debido a que en São Gabriel da Cachoeira el candidato de izquierda Fernando Haddad triunfó con el 77,58% de los votos en la elección de 2018.

Esta ciudad, que limita tanto con Colombia como con Venezuela, ha sido un punto de múltiples críticas contra Bolsonaro, especialmente durante los incendios de 2019 ya que está rodeado de la Selva Amazónica.

El Presidente se trasladó a las comunidades rurales a las afueras de la ciudad, donde se ubican los indígenas yanomami, y por primera vez en su mandato estuvo en contacto con estas personas, que también son ciudadanos brasileños.

Pero ante múltiples cámaras de la prensa, que querían captar el momento en que Bolsonaro saludara a los líderes indígenas, pensando que lo criticarían, el Presidente brasileño mantuvo un cálido diálogo con los yanomami.

El presidente francés Emmanuel Macron, recientemente identificó a estos indígenas como perseguidos políticos del gobierno de Bolsonaro, en un informe que presentó su país en la ONU.

Francia quiere una excusa para no firmar el acuerdo Mercosur-Unión Europea, y la afirmación de que la Amazonía está siendo destruida por Bolsonaro y los pueblos indígenas están en peligro de extinción es una justificación útil para ello. 

 Por razones económicas, Francia no quiere que se finalice el acuerdo con el Mercosur, ya que esto afectaría muy fuerte a la agricultura francesa, que hace décadas está protegida por aranceles del Estado y serían destruidos en competencia directa contra Brasil. 

Brasil no solo es el mayor productor de soja del mundo, sino también el mayor exportador, y Francia quiere tomar el lugar de Brasil y convertirse en el mayor proveedor de soja a Europa, por lo que Macron utiliza el tema ambiental como excusa. Incluso, ha llegado a decir que quiere lograr que la ONU intervenga el territorio amazónico para quitárselo al Estado brasileño y convertirlo en una zona internacional, como lo fue Bagdad en el pasado.

Pero Bolsonaro no tiene problemas con los indígenas, y fue muy bien recibido por ellos. Antes de reunirse con los líderes de la tribu, los yanomami lo invitaron a pasar a sus tierras y mantuvieron una charla informal que concluyó con una foto entre todos. Con banderas de Brasil y varios rituales indígenas, en donde Bolsonaro incluso llegó a tocar la flauta con ellos.

Los líderes de la tribu le regalaron un cocar (un sombrero con plumas) y posaron juntos para las fotos, mientras entonaron el himno brasileño, con la bandera nacional de fondo. Tanto Bolsonaro como los líderes indígenas coincidieron en que todos son parte de la misma Nación: Brasil.

Bolsonaro desmitificó las mentiras de los medios acerca de su “odio racista” hacia las comunidades indígenas, y aseguró que trabajará para su integración.

Bolsonaro estuvo en todo momento acompañado por comandantes del Ejército, entre ellos el general Paulo Sérgio Nogueira, quien fue el que coordinó la construcción del masivo puente de madera por parte de la división de ingenieros de las Fuerzas Armadas.Además de la visita de Bolsonaro, los efectivos militares recorrieron la zona, dialogaron con las tribus y entablaron conversaciones con sus líderes. La región donde se ubica la comunidad yanomami es rica en oro y desde el inicio del mandato de Bolsonaro han habido enormes desarrollos económicos entorno a estas minas. La minería es el principal motor de la zona, y Bolsonaro quiere mantener una buena relación con los yanomami mientras protege el empleo y el medio de vida de decenas de miles de personas en el Estado de Amazonas. 

Fuente: derechadiario.com.ar

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