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Francia: Zara y Uniqlo investigadas por crímenes contra la humanidad por utilizar trabajo esclavo

La Fiscalía Nacional Antiterrorista (PNAT) de Francia abrió una investigación criminal por ‘crímenes contra la humanidad’ en contra de cuatro compañías fabricantes de ropa entre ellas la marca española Zara y la japonesa Uniqlo por utilizar mano de obra esclava de la provincia china de Xinjiang.

La investigación criminal fue abierta en abril por la Unidad de Crímenes contra la Humanidad de la Fiscalía Nacional Antiterrorista (PNAT) por una denuncia presentada por el Instituto Europeo Uigur, por la asociación anticorrupción Sherpa, el colectivo Ética en las Etiquetas, y una mujer uigur que estuvo detenida en un campo de concentración en la provincia de Xinjiang, reportó Sudouest.

“Esto es sólo el principio, esta investigación creará necesariamente un riesgo jurídico y una responsabilidad adicional para todos aquellos que, con total impunidad, pensaron que podían importar a Francia, para enriquecerse, recursos y productos a costa de lágrimas y sangre”, aseguró el abogado querellante, Dr. William Bourdon.

Las otras dos marcas que quedaron implicadas son Skechers que fabrica zapatillas deportivas y SMCP, dueños de las marcas Sandro, Maje, de Fursac.

Los querellantes basaron su denuncia en un reporte del Australian Strategic Policy Institute (ASPI) publicado en marzo de 2020 que afirma que más de un millón de uigures, considerada una minoría étnica en China, han desaparecido en la red de campos de trabajo forzado de la provincia de Xinjiang y de China en general.

“Dentro de los campos, los detenidos son sometidos a adoctrinamiento político, se les obliga a renunciar a su religión y cultura y, en algunos casos, se los somete a tortura”, dice el reporte. “En nombre de la lucha contra el ‘extremismo religioso’, las autoridades chinas han estado remodelando activamente a la población musulmana a la imagen de la mayoría étnica Han de China”.

Cuáles son los cargos

Los fabricantes de ropa son acusados entre otras cosas de “encubrimiento del delito de trata de seres humanos sistemáticamente” o “encubrimiento del delito de genocidio y crimen contra la humanidad”.

Los voceros de las fábricas han negado rotundamente que sus productos tengan algún vínculo con la explotación de los uigures en Xinjiang.

Uniqlo

Uniqlo alega que sus fábricas están ubicadas en la provincia de Anhui (irónicamente tiene un aviso donde ostenta que utilizan el ‘algodón superior’ de Xinjiang) y Skechers dice que sus fábricas están al sur en la provincia de Guangdong. No obstante, según el reporte del ASPI, los uigures son trasladados de una región a otra para que realicen el trabajo esclavo. Y un video aparentemente grabado por un dron publicado en 2019 bien podría ser evidencia de estos traslados.

Sumado a eso, el 85% de la producción de algodón de produce en la provincia de Xinjiang y China es el quinto productor de todo el algodón a nivel global, por lo que resulta muy difícil fabricar ropa en China sin estar vinculado a los abusos del régimen comunista chino.

Las empresas también dicen realizar auditorías periódicamente para asegurarse de que no existan condiciones inadecuadas en sus fábricas.

No obstante, según la directora de Human Rights Watch de China, Sophie Richardson, los auditores tienen que avisar con tiempo suficiente para que los gerentes de las fábricas preparen el ambiente, además de no permitirles a los ‘empleados’ revelar cuántas horas trabajan, y cuánto dinero ganan (la mayoría de las veces el trabajo esclavo no tiene remuneración en China).

“La represión política en la región de Xinjiang es tan generalizada que los inspectores de trabajo no pueden entrevistarse libremente con los trabajadores sin temor a represalias”, afirmó la Sra. Richardson.

Punta de un iceberg

Los abusos del Partido Comunista Chino en la región de Xinjiang tomó fuerza durante la gestión de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos.

De prohibir el tomate y el algodón a declarar que lo que ocurre con los uigures es un genocidio, la Administración lideró la condena internacional contra el PCCh.

Australia, Canadá y el Parlamento Europeo siguieron sus pasos e hicieron condenas públicas contra el régimen chino por su trato a los uigures.

No obstante, existen reportes del año 2002 de practicantes de Falun Dafa que denuncian haber sido encarcelados por su fe y forzados a fabricar peluches para Nestlé.

El Sydney Morning Herald de Australia detalló los trabajos forzados de Jennifer Zeng, de 35 años, practicante de Falun Gong, que estuvo detenida ilegalmente durante un año en el campo de trabajo de Xin’an, en Beijing. Jennifer era una de las 130 prisioneras obligadas a trabajar desde las 5:30 hasta pasada la medianoche, 7 días a la semana, produciendo conejos de juguete de orejas largas y dientes de ciervo, de la marca Nestlé, explica el informe.

Jennifer Zeng dio una descripción detallada de los juguetes que, según ella, los prisioneros de Falun Gong fueron obligados a fabricar en condiciones inhumanas, juguetes que posteriormente identificó en varios sitios web de Nestlé.

En 2012, el líder del partido, Xi Jinping cerró lo que se conocía como el sistema de ‘reeducación a través del trabajo’ con el cual el régimen lucraba con el trabajo de sus prisioneros de conciencia.

No obstante, testigos dicen que algunos de estos lugares simplemente cambiaron sus nombres para seguir sometiendo a personas inocentes a fabricar productos sin remuneración para exportarlos y hacer fortunas con la sangre de estas personas.

Fuente: Alvaro Colombres Garmendia-BLes.com

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