Breaking News

Hospital despide a 170 empleados por no aceptar colocarse la vacuna experimental contra el virus PCCh

Acorde a las denuncias efectuadas por los perjudicados, más de 170 empleados de un hospital en Houston, Texas, fueron suspendidos por no aceptar colocarse la vacuna experimental contra el virus del Partido Comunista Chino (PCCh), y serán despedidos si no lo hacen antes de la fecha estipulada para el próximo lunes 14 de junio.

El presidente y director ejecutivo del Houston Methodist Hospital, Marc Boom, quien tomó la decisión de obligar a todos sus empleados a vacunarse y despedir a quienes no lo hagan, en comunicación con Fox News declaró que la mayoría de sus trabajadores habían sido vacunados y lamentaba que un grupo de más de 170 no deseen hacerlo.

“Es lamentable que el hito de hoy de Houston Methodist convertirse en el sistema hospitalario más seguro del país esté siendo eclipsado por unos pocos empleados descontentos”, dijo Boom en un comunicado publicado por KHOU -TV de Houston.

Boom confirmó la polémica decisión de suspender a los trabajadores en un memorando interno publicado por Fox News, en el cual se puede leer:https://www.truthsonar.com/widget/?pub=blescom&ads=2

“Sé que hoy puede ser difícil para algunos que están tristes por perder a un colega que decidió no vacunarse. Solo les deseamos lo mejor y les agradecemos su servicio pasado a nuestra comunidad, y debemos respetar la decisión que tomaron”.

Luego de enterarse de las suspensiones, decenas de trabajadores realizaron una protesta fuera del hospital exponiendo la discriminación a la que estaban siendo sometidos por las autoridades de la institución, según informaron medios locales.

“Nadie debería ser obligado a introducir algo en su cuerpo si no se siente cómodo con él”, dijo Jennifer Bridges, una de las enfermeras afectadas por la medida que ha trabajado para Houston Methodist durante más de 6 años.

El enfermero Pierre Charland dijo a The Texan: “No me arriesgaría a perder mi trabajo por no recibir la vacuna contra la gripe, pero esta es diferente”. Haciendo referencia a la vacuna contra el virus PCCh, que lleva miles de denuncias sobre casos adversos severos de los cuales muchos terminaron en muerte. 

Una gran multitud apoyó a los trabajadores cesanteados, incluso varios que decidieron colocarse la vacuna pero comprenden y respetan la decisión de aquellos que prefieren no colocarsela.

El inconveniente comenzó en abril, cuando el presidente y director ejecutivo de Houston Methodist, Dr. Marc Boom, informó a los empleados por correo electrónico que debían recibir al menos la primera dosis de la vacuna autorizada de emergencia antes del 7 de junio o enfrentarían el despido, tras enterarse que una gran parte de sus empleados era reticente a colocarse la vacuna.

Posteriormente la gerencia del hospital especificó que los empleados que no estuvieran vacunados antes de la fecha límite serían suspendidos sin goce de sueldo por catorce días y luego despedidos. 

Bridges declaró que le presentaron la documentación de su suspensión el lunes por la tarde y le dijeron que abandonara la propiedad inmediatamente.

Al menos 117 de los empleados afectados presentaron una demanda conjunta el mes pasado alegando que el empleador no puede obligar a los empleados a recibir la vacuna “experimental”.

Además de las cuestiones morales asociadas al riesgo de obligar a los empleados a vacunarse, existe una cuestión legal que no es menos controvertida. 

Después de que terminó la Segunda Guerra Mundial, las audiencias de Nuremberg revelaron que los médicos nazis habían obligado o coaccionado a prisioneros de guerra y otros a realizar experimentos humanos arriesgados e incluso mortales. El tribunal ayudó a crear lo que se conoció como el Código de Nuremberg de 1947, que establece varios estándares internacionales para regular las actividades de experimentación humana. La mayoría de los países, incluido Estados Unidos, se adhieren y son parte de estas regulaciones.

Según la demanda presentada, el hospital al exigir que sus empleados reciban estos tratamientos experimentales, es, por definición, coercitivo y viola el primer principio del Código de Nuremberg.

Fuente: Andrés Vacca – BLes.com

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *