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La oferta de alimentos se renueva

Las startups son clave en un cambio de mentalidad de las grandes compañías. Un ejemplo de ello es Sigma, que se asoció con una empresa chilena de foodtech, en una alianza que permitirá reformular alimentos con componentes más naturales para los consumidores que han cambiados sus hábitos.

La industria de los alimentos vive una renovación. Las preferencias de los consumidores se han convertido en un reto para las empresas, la demanda apunta a productos cuya materia prima sean las plantas, apuesta que no es sencilla para los grandes jugadores en la mesa.

Sin embargo, un ingrediente se suma a la receta de innovación de las empresas deseosas de satisfacer a sus comensales. Las startups le están dando un nuevo sabor a la industria, como aliados que impulsan una transformación guiada por la exigencia de los consumidores más jóvenes.

Por ejemplo, Sigma Alimentos, que es parte del conglomerado mexicano Alfa, invirtió capital semilla en la compañía chilena de tecnología en alimentos The Live Green Co., que levantó cerca de un millón de dólares en esa ronda de financiamiento. El producto estrella de esta empresa es un algoritmo que permite hacer un análisis molecular de los ingredientes de los alimentos procesados para reemplazarlos por componentes más limpios y nutritivos.

No es un movimiento nuevo en la industria de alimentos. En enero, PepsiCo y Beyond Meat anunciaron que combinarían fuerzas para desarrollar y distribuir snacks y bebidas con proteínas plant-based. Ambas compañías cuentan ya con acuerdos previos para generar una oferta que sea una alternativa a la carne de res y puerco. La nueva alianza les permitirá llegar a mercados como China y Reino Unido.

Tyson Foods también ha invertido en diferentes startups, una de ellas de producción de carne con células in vitro llamada Memphis Meats, empresa en la que también han puesto dinero Bill Gates y Richard Branson. Asimismo, Tyson invirtió 2.2 mdd en Future Meat Technologies, que se especializa en eficiencia de costos para la producción de carne cell-based.

Tyson ha apostado fuerte por el cambio de hábitos en materia de dietas ajenas a la proteína animal. Otra de sus inversiones fue en New Waves Foods, que produce camarones plant-based a partir de algas marinas y proteína de soya.

Por su parte, el gigante de los lácteos, Danone, se unió a la firma Brightseed para analizar cientos de miles de fitonutrientes que pueden ser incorporados a sus productos con objeto de ofrecer beneficios en materia de salud.

Los alimentos a base de plantas son clave para el futuro. Un 60% de los medicamentos aprobados por la FDA en Estados Unidos son derivados de plantas, algas y bacterias. La soya, por ejemplo, es una de las plantas más estudiadas en el planeta, pero, de acuerdo con Sofia Elizondo, una de las fundadoras de Brightseed, el 99% de los fitonutrientes en la flora del planeta todavía son desconcidos para la ciencia.

La consultora Market Research Future (MRFR) estima que el valor del mercado de productos plant based será de 38,000 mdd para 2027, lo cual indica el potencial de negocio para las marcas.

De Chile, para el mundo


The Live Green Co. es una foodtech que nació en 2018. Sus fundadores son Priyanka Srinivas y Sasikanth Chemalamudi, quienes viajaron de la India a Chile para lanzar ahí su empresa, que produce fórmulas a base de plantas para crear alimentos como mezclas para hamburguesas, helados cremosos y mezcla para pancakes.

Sin embargo, el gran as bajo la manga de The Live Green Co. es un algoritmo, de nombre Charaka, que utiliza Inteligencia Artificial de análisis molecular para identificar aditivos alimentarios de origen animal, sintéticos y procesados, el cual sugiere alternativas de ingredientes naturales.

“Live Green Co. persigue el objetivo de hacer sostenible la producción de alimentos verdes, disponible y costeable para todos, porque la comida más limpia y la alimentación balanceada no están al alcance de todos; es necesario crear alianzas”, dice Priyanka Srinivas.

La empresa nació a raíz de que la hermana de Sasikanth adoptó una niña. Cuando cumplió seis meses, se dieron cuenta del grado de procesamiento de los alimentos disponibles para niños y los muchos efectos secundarios de una alimentación con alto contenido de químicos e ingredientes procesados.

“Hay padecimientos, como cáncer y enfemedades autoinmunes, cuyo origen la gente muchas veces no se explica. Entonces entendimos que la comida que ingerimos necesita cambiar… y pronto. Con ese pensamiento en mente, nos propusimos que la alimentación disponible para nuestros sobrinos debería ser más saludable. Así fue como empezamos”, relata Priyanka.

Charaka permite a empresas de alimentos reformular componentes en los productos para ofrecer comida más nutritiva y libre de sellos en empaques. Mucho del conocimiento que los emprendedores utilizaron para crear este algoritmo proviene de la medicina ayurveda y del manejo ancestral de alimentos y plantas en la India. De esta forma, algunos aditivos sintéticos, por ejemplo, pueden reemplazarse con ingredientes como plátano o aguacate.

“Hay muchas personas que están trabajando para eliminar el componente animal de los alimentos, pero pocos están procurando también eliminar los químicos”, dice Sasikanth Chemalamudi.

The Live Green Co. llegó a Sigma Alimentos a través del programa Tastech by Sigma, dirigido a startups y scaleups de todo el mundo. Durante el programa, la startup chilena probó, con éxito, el sistema de recomendaciones Charaka.

Sasikanth explica que hoy el mercado está dividido en tres grandes grupos de consumidores: los vegetarianos y veganos, que no comen productos de origen animal; los omnívoros, que comen carne; y un tercer grupo denominado “flexitarians”.

Este último grupo continúa consumiendo productos de origen animal, pero incorpora otros hechos a base de plantas e intenta balancear, de forma más saludable, sus alimentos. Se estima que, durante la pandemia, 42% de los consumidores se están asumiendo como “flexitarians”.

Existen otras marcas, como Kellogg’s y Nestlé, que han elevado la apuesta a favor de productos orientados a este mercado. Incluso, Nestlé presentó, en febrero, su vegan Kit Kat.

“Sigma puede utilizar la tecnología para ‘limpiar’ las fórmulas de sus productos existentes y crear nuevas opciones con fórmulas más saludables y libres de sellos [de advertencia por exceso de sodio, grasa u otros ingredientes nocivos para la salud]. Sigma ha existido durante muchos años y tiene interés en ofrecer productos más saludables. Para nosotros, esto es importante porque podremos tener acceso a esos mercados”, explica el emprendedor.

“La sostenibilidad se ha convertido en una de las cuestiones más importantes de nuestro tiempo: La población está creciendo exponencialmente. Las grandes firmas se están asociando con startups porque éstas aportan flexibilidad e innovación; las compañías grandes aportan capital, marcas y acceso a los mercados. Trabajar juntos permite alcanzar metas de forma más rápida”, añade.

Para Sigma, la alianza con compañías de reciente creación suma esfuerzos a sus estrategias de innovación. El año pasado, su programa Tastech by Sigma logró el registro de 123 startups de 19 países. De ellas, un grupo de siete, identificadas como las de mayor potencial, pasaron a una prueba piloto, con cuatro (entre las que está Live Green Co.) que ya han echando a andar proyectos en algunos mercados y establecido alianzas a través de inversión.

“Estamos muy entusiasmados con la inversión de The Live Green Co. Creemos que será una startup ganadora en el segmento de productos de alimentación a base de plantas. Apostamos fuertemente por la innovación e investigación. Mantener una incubadora es un ejercicio valioso”, afirma Daniel Alanís, Chief Growth Officer (cgo) de Sigma.

Además de Live Green Co., Sigma impulsará un nuevo producto de una startup guatemalteca, así como la adopción de una tecnología para monitorear la ejecución en puntos de venta y otra solución de tecnología logística para reducir la contaminante “huella ambiental”.

En materia de revolución alimentaria, Daniel Alanís señala que Sigma, que agrupa marcas como Fud , Galicia o San Rafael, entre muchas otras, fue pionera, hace más de 10 años, con la marca Guten, que ofrecía productos a base de soya, aunque lo hizo en un momento en el que el consumidor todavía no lo demandaba en la misma medida que ahora lo hace.

“Hoy nos queda claro que la preferencia por los alimentos más saludables y con una cadena de valor más sustentable no es una moda; es un deber para las grandes compañías continuar innovando y mejorando, lanzando nuevos productos y soluciones para los nuevos hábitos y preferencias”, señala el directivo de Sigma.

Hacia el futuro, Sigma apostará atención y recursos a tres aspectos en el terreno de innovación y avance tecnológico: 1) Future Food: que se refiere a alimentos con ingredientes naturales y con un proceso de producción sostenible;

2) Greentech Solutions: que busca la incorporación de tecnología para que los procesos tengan menor impacto ambiental;

3) Power Connections: el desarrollo de soluciones para acercarse a los consumidores.

En el largo plazo, en Sigma se visualizan tendencias claras que no tienen vuelta atrás y serán claves para el mercado: los alimentos cada vez más saludables y la incorporación de la sustentabilidad a las actividades fuera de casa.

El compromiso que tenemos en Sigma es continuar en el camino de la innovación. Cada decisión sobre una nueva compañía la analizamos de forma individual. El programa Tastech by Sigma permite apoyar a emprendedores mediante el acceso de un grupo de ejecutivos a los mercados donde tenemos presencia y a las redes de fondeo. En contraparte, nosotros contamos con aliados para estar en condiciones de proporcionar al cliente una oferta de alimentos más saludables”, añade Alanís.

Fuente Forbes

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