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México ¿Prueba PCR para entrar a discotecas? Sí, sugieren empresarios con tal de abrir

La Asociación Mexicana de Bares, Discotecas y Centros Nocturnos advierte que mil 200 negocios han cerrado o parado tras 15 meses de cierre.

La forma de hacer vida nocturna no será la misma después de la pandemia. Así lo reconocen los empresarios del sector, quienes desesperados por el cierre de sus negocios, que se ha prolongado durante 15 meses, han sugerido la adopción de todo tipo de medidas sanitarias en antros, bares y discotecas con tal de poder reabrir de forma segura. Entre ellas, que los clientes ingresen con prueba negativa de PCR, para reducir el riesgo de contagio de Covid-19.

“Entendemos que el bar y la discoteca en estos nuevos tiempos no van a ser como eran antes. La autoridad piensa que queremos regresar a escenas de dos mil personas brincando (en la pista de baile). El servicio será más de convivencia que de discoteca. Todos (los negocios) se han adaptado a esa nueva realidad, eso es lo que queremos, que nos den chance de adaptarnos también”, demandó este miércoles Helking Aguilar, presidente de la Asociación Mexicana de Bares, Discotecas y Centros Nocturnos, que concentra 70% de los negocios que operan en la Ciudad de México.

Su proceso de adaptación pasaría por cumplir todas las medidas sanitarias aplicables para el resto de los establecimientos, como uso de cubrebocas y gel desinfectante, toma de temperatura, registro del código QR implementado por el gobierno capitalino, aforo limitado (ideal 50%, como mínimo 30%), uso prioritario de espacios abiertos. Pero incluso Helking va más allá y lanza la posibilidad de pedir a los clientes prueba negativa de PCR.

“Creemos que tendría un doble beneficio. Por un lado, garantizar que la gente pudiera tener una prueba PCR, como se hace en el aeropuerto, para tener acceso y garantizar un poco más la inocuidad del espacio. Por otro lado, el gobierno enriquece su número de pruebas. Sería incómodo (para los clientes), pero si eso ayuda a reabrir la vida nocturna, estamos dispuestos a eso y más”, comparte Aguilar Cárdenas, quien asegura que su propuesta no tuvo respuesta por parte del gobierno.

De hecho, comenta que la última reunión que ellos como empresarios del sector tuvieron con el gobierno de la Ciudad de México fue en marzo, y desde entonces, pese a ya estar en semáforo verde, no se ha reactivado el diálogo para delinear la reactivación de los bares, antros y discotecas. Por ello, lanzaron un “llamado de auxilio” para reunirse con la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, o de lo contrario pasarán a la acción de movilización o incluso bloqueos.

El saldo de 15 meses de cierre es una pérdida de derrama económica de más de seis mil millones de pesos al mes, dijo, y que de los mil 500 negocios que tienen como giro principal el de bar, antro o discoteca, mil 200 han cerrado o han tenido que traspasar el local para no seguir pagando renta; con ello se ha parado su operación y se perdieron empleos directos. No menos de 50 han tenido que invertir recursos para convertirse en restaurantes y apegarse al programa Reabre, que permite a antros, bares y discotecas operar como y bajo las reglas de restaurantes.

Para el presidente de la Asociación Mexicana de Bares, Discotecas y Centros Nocturnos no tiene sentido que los negocios del sector se reconviertan en restaurantes, puesto que están hechos para atender a otro tipo de clientelas. Tampoco le ve sentido a que los restaurantes puedan atender en espacios interiores con un aforo de 50% y vender bebidas alcohólicas y los antros, bares y discotecas no puedan reabrir bajo las mismas condiciones. “Pareciera que quieren parar la vida nocturna de la Ciudad de México”, criticó Helking Aguilar.

Decenas de restaurantes de la Ciudad de México, incluso negocios dedicados exclusivamente a la venta de cerveza, han optado por vender botanas para disfrazar su operación como un restaurante. Incluso, el cierre de los antros, bares y discotecas dice Helking, ha generado un mercado clandestino de fiestas en toda la capital, donde no se cumplen estrictamente las medidas sanitarias, pero en cambio sí generan ganancias. Hemos sabido de casos en Lomas de Chapultepec, dice, donde el costo de entrada es de dos mil pesos y el consumo mínimo de 20 mil pesos.

“Cada vez prolifera más el clandestinaje, el mercado negro de la vida nocturna. En octubre, detectamos entre 50 y 70 fiestas clandestinas por noche, hoy son más de 150 o 180 fiestas clandestinas. La vida nocturna no ha parado, pero al tener cerrado el mercado formal, los jóvenes (incluso turistas) se va al mercado informal y al clandestinaje, con cero medidas de seguridad, de protección civil y sin control de accesos”, lamenta el empresario.

Hasta ahora el gobierno de la Ciudad de México no tiene fecha tentativa para permitir la reapertura de antros, bares y discotecas y las reuniones, según Helking Aguilar, las mesas de diálogo están paradas desde la segunda quincena de marzo y sin fecha próxima de reinstalación.

Su petición es reunirse de manera directa con la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, y de no ser atendidos se verán “obligados a tomar acciones extremas”.

Fuente Forbes

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