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Militares peruanos en retiro protestan contra las irregularidades en las elecciones

Un grupo de militares peruanos en situación de retiro realizó este martes un plantón bajo el monumento de José Quiñones -máximo héroe de la aviación peruana- como protesta cívica a las irregularidades que se habrían cometido durante la segunda vuelta presidencial, exigiendo que se respeten sus votos.

“Ayer miembros de las Fuerzas Armadas en retiro, familiares, amigos y ciudadanos en general asistimos a una concentración con el único fin de manifestar nuestra ‘Libertad de expresión’. Fue una reunión muy significativa y pacífica. Se cantó el Himno Nacional. ¡Viva el Perú!”, tuiteó el almirante (r) y congresista electo por Renovación Popular Jorge Montoya, presente en la concentración.

Montoya hizo referencia a la “libertad de expresión” de los militares en situación de retiro luego que la semana pasada el presidente encargado, Francisco Sagasti -del centro izquierdista Partido Morado-, rechazara en un Mensaje a la Nación una carta quecientos de oficiales jubilados dirigieran a los comandantes de las Fuerzas Armadas para que reflexionaran sobre los “cuestionamientos” y “presuntas actitudes deshonestas” en las elecciones generales 2021.

“Si el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), ignora o desestima las documentadas denuncias interpuestas a las actas que han sido adulteradas y no verifica la licitud de las actas observadas y supuestamente maniobradas irregularmente por los funcionarios de la ONPE, y como consecuencia de ello determina un ganador de la segunda vuelta obviando sus funciones y responsabilidades, tendríamos un presidente ilegal e ilegítimamente proclamado, por ser consecuencia de un delito cometido por parte de los actores electorales”, se puede leer en la carta.

Además, los firmantes del documento indicaron que “por las razones expuestas, creemos que las Fuerzas Armadas, en defensa del Orden Constitucional, no podrían aceptar a un Jefe Supremo ilegítimamente investido producto de un fraude o por decir lo menos de irregularidades muy serias y notorias presentadas en este último proceso electoral”.

Los veteranos de la guerra contra el terrorismo comunista (1980-2000) mostraron su rechazo público a que Sagasti haya solicitado a la ministra de Defensa, Nuria Esparch, el envío de la carta al Ministerio Público para que “realice las investigaciones necesarias para determinar posibles conductas lesivas al orden constitucional y establezca responsabilidades”.

No estamos en dictadura para que se prohíba hablar o se quiera penalizar o judicializar las opiniones de los peruanos. La carta no está incitando ningún levantamiento. Esa carta la ha escrito un grupo de oficiales con todo el derecho de dar sus opiniones críticas sobre la política actual. Y tienen el derecho a ser escuchados, no a ser sancionados como quiere hacer el presidente equivocadamente”, dijo Montoya.

Desprestigiar a las fuerzas armadas: objetivo de la izquierda

La concentración, que también atrajo a simpatizantes de Keiko Fujimori y de otros partidos de derecha, fue tachado de inmediato por la prensa sesgada al discurso izquierdista como una manifestación de corte “militarista” y “golpista”, y no faltaron tampoco los “troles” en redes sociales que se dedicaron a insultar a los veteranos y a sus familias.

“Era obvio que a los comunistas y a los caviares no les iba a gustar la marcha, una manifestación pacífica y patriota convocada por los militares y policías que derrotaron el terrorismo comunista de Sendero Luminoso y el MRTA”, explica Frank Krklec, excandidato al Congreso de la República por Renovación Popular y máster en Inteligencia Estratégica por el Centro de Altos Estudios Nacionales (Caen).

Krklec considera que el gobierno de Francisco Sagasti no debería tener una actitud hostil hacia los militares en situación de retiro, pues estos solo han manifestado a través de una carta su preocupación ante la coyuntura política, que mantiene en la incertidumbre a la población peruana, ni mucho menos considerar que exista una conspiración o incitación a la sedición de parte de estos.

Da la impresión que tanto el presidente encargado como su partido tienen un prejuicio contra los militares. El señor Sagasti ha creído que esta carta, firmada por varios oficiales en situación de retiro, es señal de un complot de las fuerzas armadas para generar el ambiente y dar un golpe de estado. Yo creo personalmente que es una teoría disparatada. Las fuerzas armadas en el Perú se subordinan al orden constitucional, y mientras este sea respetado, no tendría por qué haber un quiebre de ese tipo”, asegura.

Sobre los prejuicios, que tanto los partidos políticos como oenegés y personalidades de izquierda, parecen dirigir con intensidad hacia las fuerzas armadas y policía, el abogado Jorge de Lama explica que es una característica propia de aquella ligada -o que simpatiza- con los grupos terroristas, que detesta a los veteranos por haber sido los artífices de la derrota de los grupos subversivos y haber recuperado territorios donde incluso los gobiernos civiles habían perdido autoridad.

“Cuando las fuerzas armadas y de seguridad derrotaron al terrorismo comunista, la gente de izquierda que es afín a estos grupos, y que todavía está viva políticamente, se dedicó a una campaña de descrédito contra los militares y policías peruanos. Lamentablemente, estos grupos operan dentro del marco democrático vigente. Aunque no sea políticamente correcto decirlo, la democracia boba ha permitido que sus enemigos operen dentro de ella con el propósito de destruirla. Se ha perseguido y estigmatizado a las fuerzas armadas y policiales utilizando la cortada de los derechos humanos. A la par, se ha incentivado la animadversión y el odio hacia la autoridad desde el campo de la educación, los medios de comunicación y la cultura. Además, no solo la izquierda cómplice de la subversión ha sido decisiva para que lleguemos a esta situación, también la derecha peruana puso de su parte para que la ciudadanía desprecie e infravalore a las fuerzas armadas y policiales, muchas veces utilizando a los soldados y policías como meros ejecutores de acciones de represión, arrojándolos como carne de cañón en paros y tomas de carreteras, destituyendo a sus altos mandos con una sola firma. Y para revertir este sentimiento negativo hacia nuestros militares y policías no queda otra que empezar de cero, incluir en nuestro currículo escolar no solo educación cívica sino educación patriótica, que nos muestren lo que hicieron nuestros héroes. Si la historia no se recuerda vivamente, se pierde. Los militares en situación de retiro que marcharon este martes exigiendo transparencia en el conteo de votos, los que pelearon por pacificar el Perú, son quienes deben contar la historia, no las oenegés con filtros rojos en el Lugar de la Memoria”, advierte.

Una respuesta a Sagasti

Para el almirante (r) y congresista electo por Renovación Popular, José Cueto, que también estuvo presente en el plantón en el óvalo Quiñones, la concentración -multitudinaria- fue una respuesta al amedrentamiento que han sufrido los militares y policías en situación de retiro de parte del presidente encargado Francisco Sagasti, ciudadanos a quienes la Constitución les ampara su derecho a la libertad de opinión.

Mientras vivamos en democracia, salvo que algunos piensen que ya estamos en una dictadura, no hay forma de que se prohíba la libertad de opinión. Eso lo consagra la Constitución. El primer funcionario público es el presidente, y es el responsable directo de que esta se cumpla. No puede nadie, él, ni quien sea, de acallar la opinión de los ciudadanos. Este martes hemos visto una manifestación multitudinaria, con presencia de mucha gente que incluso no es de la familia militar, para decirle al señor Sagasti de que nadie nos puede callar. Y vamos a seguir dando nuestra opinión, le guste o no le guste. Hay mucha gente que no le gusta nuestra postura, opinólogos en los medios televisivos, radiales o escritos que tienen su corazoncito rojo y no les gusta los que somos de las fuerzas armadas y policía nacional porque, valgan verdades, somos quienes hemos detenido las ideas trasnochadas del comunismo que devino en terrorismo, y eso no nos lo perdonan. Nosotros vamos a seguir adelante, y vamos a seguir defendiendo las libertades que la Constitución nos consagra”, asegura.

En esa línea, y ante la llegada al Congreso de la República 2021-2016 de parlamentarios de izquierda vinculados a grupos fuera de la ley, incluso uno, de Perú Libre, con un proceso abierto por pertenecer a un grupo terrorista, Cueto asegura que Renovación Popular está en “sintonía” con las demás bancadas democráticas del legislativo para enfrentar cualquier iniciativa que vaya contra el marco constitucional vigente.

“Nosotros vamos a dar la pelea con ideas, y vamos a enfrentar cualquier viso que vaya contra las leyes y la Constitución. Y vamos a llamar las cosas por su nombre, pues hay quienes no quieren llamarles terroristas a los que desangraron el Perú. Estamos en sintonía con los partidos democráticos en pro de las mejoras que el pueblo peruano necesita. Sabemos que dentro de Perú Libre hay algunos radicales que tienen ciertos vínculos con organizaciones terroristas, no todos, pero los hay, incluso hay uno con un proceso abierto. Pero tampoco podemos olvidar que si muchos de estos se encuentran ahí es porque al Jurado Nacional de Elecciones se les pasó de largo. Nuestra democracia lo ha permitido por error, y tenemos que subsanarlo, es uno de los cambios que vamos a proponer a la ley electoral, para evitar que vuelva a suceder, que gente que ha tenido cercanía o actividad con grupos terroristas, pueda tener una cabida en el Estado, peor en la educación, donde terminan cambiando la historia que imparten en las escuelas para adoctrinar a nuestros niños y adolescentes. En el ámbito educativo es donde tenemos que dar la pelea”, apunta.

Fuente: Tierra Pura

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