PREVENCIA

Seguridad | Salud | Prevención

Por qué la contaminación era mucho peor en Alemania Oriental que en Alemania Occidental

4 minutos de lectura
Read Time:4 Minute

La riqueza no es la única víctima bajo el socialismo.

En una proyección pública en julio del documental La vida tras el Muro de Berlín, se informó a los espectadores de que los ciudadanos de Alemania Oriental tenían que esperar entre 12 y 17 años para conseguir un Trabi (el peor carro del mundo), mientras que los alemanes occidentales podían ir a un concesionario y salir con su carro nuevo el mismo día.

El público se rió de esta revelación, pero no fue el único dato que llamó la atención de los espectadores. En 1989, el 65% de los apartamentos de la República Democrática Alemana (RDA) todavía tenían calefacción de horno, el 27% de los apartamentos de la RDA no tenían baño propio y sólo el 16% de los alemanes del Este tenían teléfono, frente al 99% de los de Alemania Occidental.

Estos son sólo algunos de los datos que se revelan en la película, que recibió un premio (“Audience Choice Award for Short Films”) en su estreno mundial en Las Vegas el 14 de julio en el Freedom Fest, un evento al que asistieron unas 2.500 personas y 350 oradores, entre ellos el conocido senador libertario estadounidense Rand Paul, el fundador de Forbes, Steve Forbes y el legendario inversionista, Jim Rogers.

La película se proyectará próximamente en las escuelas de toda América para ilustrar que la economía de mercado es superior a la economía planificada. Así, la película no se centra en la opresión política, sino en la economía y la vida cotidiana de los alemanes del Este y del Oeste.

Un tema importante de la película es la degradación medioambiental en la RDA.

  • En 1989, la RDA emitía más de tres veces más CO2 por cada unidad de PIB que la República Federal (Alemania Occidental)
  • Contaminación atmosférica, dióxido de azufre: en 1988, la RDA emitía 10 veces más dióxido de azufre por km2 que la República Federal, con 48.1 toneladas métricas/km2 frente a 4.6 toneladas métricas/km2)
  • Contaminación del aire, partículas en suspensión: la carga media de 20.3 toneladas métricas por km2 en la RDA era más de 10 veces superior a la de la República Federal (1.8 toneladas métricas/km2)
  • Contaminación de los ríos: casi la mitad de los principales ríos de la RDA estaban biológicamente muertos en 1989 y el 70% ya no podían utilizarse para el consumo de agua potable.
  • Casi la mitad de los habitantes de la RDA no disponían de agua potable en parte o en todo momento debido a la elevada aportación de nitrógeno, fósforo, metales pesados y otros contaminantes a las aguas

Por lo tanto, las afirmaciones de los anticapitalistas de que el afán de lucro de las empresas privadas capitalistas es la causa de la degradación medioambiental son engañosas: los problemas medioambientales bajo el socialismo eran mucho mayores.

Los partidarios del “socialismo democrático” se distancian de sistemas como los que imperaban en Alemania del Este. Pero actúan como si la economía y la política pudieran separarse arbitrariamente. El centro de sus críticas es la eliminación de las libertades políticas y democráticas (libertad de expresión, libertad de prensa, etc.) en países como la RDA o la URSS. Pero las recetas económicas de muchos partidarios del “socialismo democrático” son bastante similares a las de sus camaradas no democráticos, ya que se caracterizan por una profunda desconfianza en las fuerzas del mercado y una confianza casi ilimitada en el Estado.

Los partidarios del “socialismo democrático” sólo quieren corregir los “errores” cometidos por los estados socialistas del mundo real en los últimos 100 años y combinar el sistema económico socialista con una constitución estatal democrática. Para estos defensores del “socialismo democrático”, es aparentemente una coincidencia que las sociedades con una base no capitalista, caracterizadas por la ausencia de libertad económica, tengan también un sistema político en el que las libertades estén ausentes.

Un ejemplo de la conexión entre la eliminación de las libertades económicas y las libertades políticas fue la RDA: en primer lugar, se eliminó la libertad económica mediante la nacionalización de la tierra y los medios de producción. Como resultado, se produjo una enorme disparidad entre los resultados económicos de Alemania Oriental y Alemania Occidental. El nivel de vida en Occidente era mucho más alto, por lo que 2.8 millones de personas huyeron de la RDA, especialmente, aunque no sólo, los empresarios y los profesionales bien formados. El hecho de que el Muro se construyera en 1961 fue, por tanto, algo inevitable desde el punto de vista económico, ya que, de lo contrario, el sistema de Alemania Oriental se habría desangrado inmediatamente.

A los socialistas les gusta comparar la realidad del capitalismo con sus propias teorías de una sociedad ideal. Pero eso es tan injusto como comparar tu matrimonio de la vida real con una novela romántica que muestra la relación amorosa perfecta. El socialismo siempre queda bien sobre el papel, excepto cuando ese papel está en un libro de historia.

Rainer Zitelmann es historiador y sociólogo. La película La vida tras el muro de Berlín se basa en un capítulo de su libro El poder del capitalismo.

Dr Rainer Zitelmann – fee.org.es

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.