11 de abril de 2021

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Propuesta bipartidista del Congreso busca combatir la sustracción forzada de órganos en China

El pasado 10 de marzo senadores y representantes republicanos y demócratas presentaron en ambas cámaras la “ley para detener la sustracción forzada de órganos” un proyecto de ley que busca identificar y sancionar a los perpetradores de este crimen atroz.

Los senadores Tom Cotton, republicano de Arkansas, y Chris Coons (demócrata de Connecticut) y los representantes Chris Smith (republicano de Nueva Jersey) y Tom Suozzi (demócrata de Nueva York) reintrodujeron la misma propuesta que no tuvo éxito en diciembre de 2020 para combatir la perversa práctica de la sustracción forzada de órganos a personas vivas en China continental.

Con la “ley para detener la sustracción forzada de órganos” (S.602/HR1592) el gobierno de los Estados Unidos deberá:

_ Denegar o revocar los pasaportes a los compradores ilegales de órganos.

_ Informar anualmente sobre la extracción forzada de órganos en países extranjeros. Este informe del Departamento de Estado identificaría a los funcionarios y entidades extranjeras responsables de la extracción forzada de órganos.

_ Elaborar un informe anual sobre las instituciones estadounidenses que forman a cirujanos de trasplantes de órganos afiliados a entidades extranjeras implicadas en la extracción forzada de órganos.

_ Prohibir la exportación de dispositivos de cirugía de trasplante de órganos a entidades responsables de la extracción forzada de órganos.

_ Sancionar a los funcionarios y entidades extranjeras que participen en la extracción forzada de órganos o la apoyen.

Según Bitter Winter, el proyecto de ley se basó en las investigaciones y aportes del Tribunal de China, una organización sin fines de lucro británica fundada en 2018 que realizó una extensa investigación sobre los alegatos de que el régimen chino mataba a prisioneros de conciencia para sacar sus órganos y venderlos para trasplantes.

“Los miembros del Tribunal tienen la certeza -unánime, y segura más allá de toda duda razonable- de que en China se ha practicado la sustracción forzosa de órganos de presos de conciencia durante un período de tiempo considerable y con un número muy importante de víctimas”, afirma el veredicto del Tribunal de China.

Según el sitio web Minghui.org los practicantes de Falun Dafa en China, que cuentan con aproximadamente 100 millones de adherentes, han sido las principales víctimas del crimen de la sustracción de órganos desde el año 1999 cuando el ex líder del PCCh, Jiang Zemin, ordenó a todo el aparato estatal a que “difamaran su reputación, los arruinaran financieramente y destruyeran físicamente”.

A partir del año 2000 a pesar de no tener sistema de donación de órganos, la cantidad de trasplantes de órganos se disparó inexplicablemente en China continental.

Según cálculos de los autores del informe “Cosecha Sangrienta”, en su ‘auge’ China llegó a realizar alrededor de 100.000 trasplantes de órganos vitales como córneas, hígados, corazones, pulmones, riñones, etc.

La demanda de trasplantes se volvió tal que se construyeron hospitales e instalaciones para este fin con capacidades de hasta 1000 camas para trasplantes.

Cuando las denuncias de los practicantes de Falun Dafa que escaparon de China comenzaron a salir a la luz, el régimen dijo que los órganos provenían de los prisioneros sentenciados a muerte, pero teniendo solo 1000 ejecuciones por año, la mentira fue rápidamente refutada.

Activistas uigures también han denunciado que el PCCh les sustrae los órganos en los campos de concentración de la provincia de Xinjiang como parte de su limpieza étnica.

Durante su gestión, Donald Trump utilizó su poder ejecutivo para sancionar a las empresas e individuos conectados con las violaciones a los derechos humanos en China, incluso llegó a prohibir la entrada de cualquier producto hecho con el algodón de Xinjiang debido al uso de trabajo forzado.

Con Biden en la Casa Blanca y una administración llena de funcionarios conectados con el PCCh, resulta difícil afirmar si la propuesta se convertirá en ley o si Estados Unidos cumplirá su rol de ‘policía internacional’.

Fuente: Bles