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Mientras la economía china se hunde en la mayor crisis de las últimas décadas y los sectores económicos sobre los que sustentó su desarrollo continúan en plena caída, la minería es el único que muestra ganancias consistentes durante el año 2022

Las mayores ganancias se encuentran en la producción de carbón, petróleo y gas, también las mineras de litio y silicio han presentado ganancias inesperadas gracias a las industrias de vehículos eléctricos y energía solar, mientras que la explotación del cobre y uranio no se quedó atrás y mostró resultados lucrativos de igual modo.

La minería ha estado al frente de gran parte de la estrategia de avance comercial de China en el llamado proyecto “Belt and Road” a través del cual el régimen chino logró penetrar en los países emergentes.

Con el desarrollo de la actividad minera también aumentaron considerablemente los desastres medioambientales. El régimen es señalado por ser un gran protagonista de este tipo de desastres tanto dentro de China como en los países donde ha invertido en la actividad minera.

Algunos datos estadísticos

Según los datos publicados recientemente por la Oficina Nacional de Estadísticas de China (NBS), de la ganancia total de 4,89 billones de yuanes (cerca de 711 mil millones de dólares) reportada por las empresas nacionales en los primeros siete meses del año, la industria manufacturera y las industrias de producción y suministro de energías sufrieron una disminución del 12,6 % interanual. Mientras que la industria minera, con ganancias de 996.110 millones de yuanes (144.840 millones de dólares), aumentó al menos 1,05 veces respecto al mismo período del año anterior, continuando con su tendencia de crecimiento a pesar de la crisis.

A pesar de los compromisos del régimen por reducir sus emisiones y el consumo de energías no renovables, las ganancias en la explotación del carbón, petróleo y gas representan el sector más redituable de la endeble economía china durante el 2022.

Según los datos estadísticos, las ganancias de la explotación del carbón y las ganancias del petróleo y el gas aumentaron 1,41 veces y 1,19 veces año tras año, respectivamente.

Otro dato a tener en cuenta es que la mayor parte de las ganancias en estos rubros están concentrados en la tres principales empresas productoras de China, a saber, PetroChina, Sinopec China Petrochemical y China National Offshore Oil Corporation, todas directamente ligadas al Partido Comunista Chino (PCCh).

El litio y el silicio: Crecimiento exponencial de su precio y ganancias inesperadas

El negocio multimillonario que despertó el discurso del cambio climático en relación a los automóviles propulsados con energías renovables y el “boom” de las pantallas solares, sumado a la escasez mundial de suministros, provocó que los precios del litio y el silicio aumenten de modo exponencial durante los últimos años.

El régimen chino no dejó pasar esta oportunidad en la que el litio aumentó más de 10 veces su valor en menos de dos años y aceleró sus inversiones en el rubro.

Si bien los fabricantes de vehículos eléctricos y baterías también comenzaron a invertir para tener sus propias minas, la mayor parte de esta materia prima tan preciada continúa estando en manos de empresas mineras ligadas al régimen comunista chino, entre las que se destacan firmas como Tianqi Lithium y Jiangxi Ganfeng Lithium.

En la primera mitad de este año, Tianqi Lithium espera una ganancia neta de hasta 11.600 millones de yuanes (1.680 millones de dólares), un aumento interanual de hasta 13.420%. En menor medida pero igualmente destacable, Ganfeng Lithium reportó un aumento interanual del 640,4%.

Algo similar sucedió con el silicio de alta pureza utilizado en los paneles solares, cuyo principal proveedor nacional, Tongwei Group, obtuvo para la primer mitad del año ganancias netas de hasta 12.500 millones de yuanes (1.850 millones de dólares), un aumento interanual que superó el 300 %.

La crisis energética favorece a la industria minera China

Desde que estalló la guerra entre Rusia y Ucrania el debate sobre la crisis energética no ha parado de crecer, sobre todo al tener en cuenta que la nación liderada por Putin es uno de los grandes proveedores de la energía que utiliza Europa diariamente. 

La guerra evidenció esta relación de dependencia de Europa con Rusia y muchas naciones comenzaron a discutir sobre cómo se debería reemplazar el gas importado.

Paralelamente, durante el año 2021 el consumo de energía eléctrica a nivel mundial aumentó más de un 6% respecto al año anterior, según reportó el informe anual de BP (la tercera empresa productora de petróleo y gas más grande del mundo).

La mayor parte de esta energía es producida a base de carbón, lo que además ha generado una gran contradicción en los países que lideran la “lucha contra el cambio climático”, quienes buscan reducir la producción de energía en base a combustibles fósiles debido a sus altas emisiones de gases. 

En este complejo contexto es que la alternativa que muchos están proponiendo es regresar a la energía nuclear. 

Y aquí es donde aparece nuevamente el régimen comunista chino como protagonista. Dado que mientras los reactores nucleares occidentales paulatinamente dejaron de ser utilizados durante las últimas décadas, China desarrolló esta industria de forma exponencial, y en cuanto al uranio, el mineral básico para el funcionamiento de este tipo de energía, no se queda atrás. El bloque constituído por China, la antigua Unión Soviética, Irán y Pakistán juntos representaron el 62% de la producción.

Minería china

El régimen chino, al igual que lo han hecho otras naciones, está sabiendo aprovechar lo redituable que pueden resultar las inversiones en la industria minera. Pero además de este aspecto China está utilizando la minería como herramienta para cumplir con sus ambiciones de política geoestratégica.

Comenzando con una minería significativa dentro de China, el régimen continuó con estrategias decididas para expandir la minería en el resto del mundo, especialmente en los países en desarrollo de América Latina y África.

La minería ha estado al frente de gran parte de la estrategia de avance comercial de China en el llamado proyecto “Belt and Road” a través del cual el régimen chino logró penetrar en los países emergentes. El proyecto atrae a funcionarios y ciudadanos ofreciendo grandes inversiones de dinero en varios proyectos, incluida la minería, por lo general poniendo en riesgo la soberanía nacional de las naciones que supuestamente se benefician de las inversiones. 

La Unión Europea ha identificado una lista de 30 productos básicos minerales como productos críticos. Los conflictos y monopolios comerciales que rodean su explotación ponen en peligro su cadena de suministro, especialmente cuando están controlados por un régimen dictatorial como el Partido Comunista Chino (PCCh), al que se acusa de una gran corrupción y una constante tendencia al avance imperialista.

Estos 30 productos, junto con la explotación de las llamadas “tierras raras”, son cruciales para los sectores de defensa, tecnología y energías renovables. La producción mundial de estas materias primas críticas apenas alcanza unas pocas miles de toneladas al año y, lamentablemente, su explotación se reparte entre un puñado de países, entre ellos China.

El régimen comunista chino produce el 45% de las materias primas críticas, mientras que los siguientes diez mayores productores representan una participación combinada del 35%.

Fuente: Andrés Vacca –Redacción BLes

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