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Singapur inventa las cabinas para teletrabajar… si no quieres hacerlo en casa

Una empresa ofrece un escritorio con una silla, conexión a internet por wifi y ventilador para alquilar por minutos y poder salir de casa para seguir trabajando a distancia.

La pandemia por el covid-19 ha traído muchos cambios en las sociedades de todo el mundo. Los más importantes en el día a día es el uso de mascarilla obligatorio en muchos países y el hecho de que millones de personas hayan dejado de ir a trabajar a su oficina para hacerlo desde su casa… con los beneficios e inconvenientes que eso supone.

El teletrabajo implica ahorro de tiempo y de dinero en desplazamientos, pero tener la oficina en casa también tiene sus desventajas. Por un lado, no siempre se dispone de un despacho en el que se pueda trabajar cómodamente; por otro, los niños y las distracciones hacen que no sea fácil atender las obligaciones labores para quienes no están en la oficina.

Para ayudarles, una empresa de Singapur ha creado las cabinas de teletrabajo. Se trata de un espacio compacto en el que hay un escritorio, una silla, conexión a internet por wifi y ventilador. No es un lugar acogedor, pero es útil para aquellas personas que necesitan conectarse a internet durante unos minutos u horas, pero también para quienes quieren salir de casa un rato, aunque sea para trabajar.

Separación entre casa y trabajo

Tim McDonald explica en la BBC que «la silla es cómoda, pero nada especial. La luz superior no es extrema. La decoración en gris y blanco no es muy estimulante, pero tampoco distrae». Y se puede alquilar por minutos, aunque el precio ronda los 3 dólares por hora, algo más de 2,5 euros. Sin embargo, siguen siendo una opción más cara que las cafeterías que ofrecen wifi gratis a sus clientes.

La clave es «la distancia psicológica que se crea entre el trabajo y la casa»

La empresa que ha lanzado estas cabinas se llama Switch y su fundador, Dominic Penaloza, hace hincapié en que son muy útiles para salir del hogar: «Definitivamente, parte del valor de la propuesta de las cabinas es la distancia psicológica que se crea al establecer una separación física entre el trabajo y la casa«. Eso sí, para poner esa distancia hay que recorrer media ciudad para llegar al centro comercial en el que están instaladas.

Switch prohíbe el consumo de bebida y comida en el interior de las cabinas y pide a los clientes que las limpien después de usarlas, aunque no hay personal que controle que esas reglas se cumplen. Además, el uso de la mascarilla es obligatorio, algo que juega en contra de la cabina ya que en nuestra propia casa no necesitamos utilizarlas. ¿Triunfarían en España?

Fuente Confidencial

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