Breaking News

Subsidiaria de la OMS desalienta las protestas de Cuba por el coronavirus

La Organización Panamericana de la Salud (OPS), la subsidiaria para las Américas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), desalentó las protestas anticomunistas en Cuba en un comunicado el miércoles, alegando que elevan el riesgo de propagación del coronavirus chino.

La declaración de la OPS pareció contradecir el apoyo activo de la OMS a los disturbios en los Estados Unidos durante el verano de 2020 en respuesta al presunto racismo en el país. En ese momento, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, respondió a las asambleas masivas de personas, muchas de ellas violentas, afirmando que su agencia «apoya plenamente la igualdad y el movimiento mundial contra el racismo».

Sin embargo, a diferencia del verano de 2020, muchos países del mundo ahora tienen acceso a vacunas experimentales, muchas de las cuales han demostrado una capacidad significativa para limitar la propagación del coronavirus chino. El régimen comunista cubano afirma tener dos vacunas candidatas en desarrollo avanzado y comenzó los ensayos clínicos pediátricos para una de ellas, el experimento “Abdala”, el jueves.

La OPS está actualmente envuelta en un litigio legal sobre sus vínculos con el régimen de Castro. Los médicos esclavos cubanos obligados a trabajar en Brasil demandaron a la agencia en 2018 por firmar un acuerdo entre Cuba y el entonces gobierno socialista de Brasil para enviar cientos de médicos al país. Los médicos no recibieron pagos por su trabajo, alegaron, y el régimen de Castro los obligó a participar en actividades de espionaje y agitación comunista. La firma del acuerdo por parte de la OPS impidió que los legisladores conservadores en Brasil lo rechazaran y ofreció un escudo al gobierno brasileño en caso de que Estados Unidos tomara medidas en respuesta al enriquecimiento de un estado enemigo por parte de Brasil.

Miles de cubanos comenzaron a tomar las calles de las ciudades más grandes de la isla el domingo, inundando hasta 60 municipios de todo el país con marchas pacíficas exigiendo el fin del régimen comunista de 62 años. Las autoridades respondieron a las protestas con una represión violenta que incluyó informes de abrir fuego contra multitudes de manifestantes, golpearlos públicamente y, más tarde, redadas puerta a puerta disparando a personas en sus casas y arrastrándolas a lugares desconocidos. Según los informes, las protestas continuaron hasta el miércoles, pero los funcionarios del gobierno cubano cortaron el acceso a las redes sociales, lo que dificulta que los ciudadanos compartan videos y otras imágenes de las protestas y la represión correspondiente.

“La aglomeración de personas en protestas por motivos políticos, religiosos, culturales o deportivos aumenta el riesgo de transmisión y especialmente si, como en el caso de Cuba, hay transmisión activa en muchos lugares del país”, dijo el director de emergencias de la OPS, Ciro Ugarte. regañado el miércoles. Ugarte señaló que en la provincia de Matanzas, al este de La Habana, los médicos afirman haber identificado la variante indígena del virus conocida como “Delta”, que supuestamente está impulsando un aumento “exponencial” de casos. Matanzas ha experimentado algunas de las protestas más grandes y la respuesta policial más violenta .

El tono de Ugarte difiere de cómo respondió la OMS al estallido de violentos disturbios en Estados Unidos hace un año.

“La OMS apoya plenamente la igualdad y el movimiento mundial contra el racismo. Rechazamos la discriminación de todo tipo ”, dijo el jefe de la OMS, Tedros , en junio de 2020.“ Alentamos a todos los que protestan en todo el mundo a que lo hagan de manera segura. Lávese las manos, cúbrase al toser y use una máscara si asiste a una protesta «.

La declaración de Tedros ocurrió en un momento en que Cuba aún no estaba experimentando un número significativo de casos, pero el régimen de Castro, no obstante, estaba actuando de manera que pudiera facilitar la propagación del virus. El gobierno cubano comenzó a cortejar activamente al turismo en la primavera de 2020 en respuesta a que gran parte del mundo bloqueó y restringió los viajes, con la esperanza de aprovechar financieramente la disminución de la competencia por los turistas. Los primeros casos conocidos de coronavirus chino en Cuba se documentaron en turistas italianos de Lombardía, en ese momento una de las regiones con mayores tasas de contagio del mundo.

El desaliento de la OPS hacia las expresiones contra el régimen de Castro recuerda su propia relación cuestionable con el gobierno comunista. En 2018, el periódico en línea español Diario de Cuba obtuvo documentos gubernamentales que revelaban que la OPS era parte en la creación del programa “Mais Médicos” de Brasil, creado por corruptos el presidente socialista Luiz Inácio Lula da Silva para importar médicos esclavos cubanos y enriquecer el régimen de Castro. Los documentos mostraban que el gobierno brasileño acordó pagar salarios a los médicos cubanos, revelando las afirmaciones de los socialistas de que sabían que los médicos solo recibirían exiguos “estipendios” académicos por ser mentira, y que la participación de la OPS le permitió a Lula seguir adelante con la plan sin consultar al Congreso brasileño, que puede haberse opuesto a él dada la gran cantidad de médicos brasileños nativos con los que cuenta el país.

El presidente Jair Bolsonaro, que puso fin a “Mais Médicos”, acusó al gobierno cubano de utilizar médicos para construir redes de espionaje en los países que los compraron. Bolsonaro ha ofrecido asilo político a cualquier médico cubano que busque desertar en reconocimiento de que el régimen cubano castiga a los desertores prohibiéndoles regresar a casa durante al menos ocho años.

Un grupo de médicos que escaparon del programa de esclavitud demandó a la OPS en un tribunal de Estados Unidos tras la revelación de esos documentos. En noviembre, un tribunal federal de Estados Unidos rechazó el intento de la OPS de desestimar la demanda; sigue en curso hoy.

Los expertos  estiman  que el régimen de Castro gana alrededor de $ 11 mil millones al año vendiendo médicos esclavos a países aliados.

Fuente: www.breitbart.com

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *